domingo, 16 de octubre de 2011
Imágenes para contar historias
Las imágenes adjuntadas como gadgets en el blog, proporcionan a cualquier terapeuta una herramienta valiosa para adentrarse en el mundo del niño. Consisten en una serie de fotografías distribuídas por temas (animales, personas, naturaleza, seres fantásticos y otros) de las cuales el niño selecciona una o varias que llamen su atención, y elabora una historia a partir de las mismas. Recordemos que en dichas historias es probable que se proyécten sus conflictos internos, y su forma de ver el mundo. Esperamos le sean de utilidad.
Terapia Gestalt
La terapia Gestalt en general surge con el objetivo de ayudar al paciente a darse cuenta de sí mismo y de su propia experiencia en el mundo. En el caso de los niños, esto parece ser más difícik, pues el adulto suele considerar que los niños no poseen la capacidad de percibir el mundo en su totalidad. Sin embargo, la terapia Gestalt nos demuestra todo lo contrario, evidencia que cuando se sigue la línea del niño durante el trabajo, este llega a interpretar y percibir su mundo de maneras inimaginables, donde es posible que se de un proceso terapéutico fluido y suave para el niño.
Existen técnicas específicas para ayudar que los niños puedan expresar sus sentimientos; esto puede ser a través del uso de dibujo y pinturas. En donde el niño niño se encuentre con su propio cuerpo. Ayudándolo a que experimente cómo se siente y cómo vive cada aspecto.
En esta terapia, especialmente cuando se trabaja con niños, cualquier sesión es el espacio idóneo para que se dé una fusión entre lo que sucede dentro del terapeuta y el niño. A través de distintos materiales manipulativos, el niño es capaz de estructurar su mundo interior de una manera en que le sea fácil identificar y manipular sus conflictos internos.
También implica del terapeuta, paciencia y capacidad de dejar al niño libre en la actividad de expresarse a través del arte. Se espera que el terapeuta no intente guiar al niño en su tarea, sino indague en lo que la misma significó para él.
1. Hacer que el niño comparta su experiencia de dibujar, sus sentimientos y su trabajo continúo. Esto es una forma en que pueda compartir su yo.
2. Ayudar al niño a que comente su dibujo mismo, describiéndolo a su manera.
3. Estimular al niño a autodescubrirse aún más, pidiendo que se explaye sobre su cuadro. Por medio de la descripción y representación de sus objetos, personas, figuras y colores.
4. Se le pedirá al niño que describa el cuadro como si éste fuera él, usando la palabra "YO": "Yo soy el sol y brindo calor a todos los que lo necesitan".
5. Debe escogerse algo en específico dentro del cuadro para que el niño se identifique con ello; "Sé la nube y describirte con la mayor cantidad de detalles".
6. Hacer preguntas al niño, para ayudar en el proceso ¿Qué es lo que haces? ¿Quién te usa? entre otras; Ayudando al niño a meterse en el dibujo y abrirse a las posibilidades de existir, funcionar y relacionar.
7. Concentrar la atención y agudizar su toma de conciencia mediante el énfasis y la exageración de una o más partes con un fragmento en específico, especialmente si hay energía y entusiasmo en el terapeuta y el niño.
8. Hacer que el niño entable un diálogo entre dos partes de su cuadro o entre dos puntos de contacto u opuestos.
9. Estimular al niño para que ponga atención a los colores. Dando sugerencias para un dibujo mientras el niño está con los ojos cerrados, se le dirá ¿Qué colores vas a usar? ¿Qué significado das a los colores oscuros? ¿a los brillantes? ¿Vas a usar colores brillantes u opacos? etc. Esto con el fin de que el niño esté consciente de lo que hizo, incluso si no quiere hablar de ello.
10. Prestar atención a las claves en el tono de voz, postura, expresión facial y corporal, respiración y silencio del niño. El silencio puede significar, censura, pensamiento, remembranza, represión, angustia, miedo o conciencia de algo.
11. Trabajar la identificación, ayudando al niño a "reconocer" lo que se ha dicho sobre el cuadro o parte del él. Preguntando sobre cómo se siente, si alguna vez lo ha hecho; todo esto con suavidad, para que el niño lo sienta intrusivo.
12. Es importante que se trabaje sobre las situaciones del niño y no sobre el dibujo, esto podría guiarse hacia, sí esto encaja en su vida.
13. La atención a las partes faltantes o espacios vacíos en los cuadros es muy importante, por lo que no deben dejarse de lado.
14. Permanecer en el flujo de primer plano del niño o prestar atención al propio frente, en dónde se encuentra interés, entusiasmo y energía.
Cabe destacar que esta terapia, se basa en la creación de una obra de arte que puede ir desde un dibujo, hasta una poesía u obra con títeres. Por lo tanto el terapeuta que trabaja este tipo de terapia debe equiparse con todos aquellos materiales que pudieran desencadenar la creatividad del niño, y con ello desenmarcar conflictos inconscientes del mismo. A continuación se presenta una lista de posibles materiales a utilizar en este tipo de terapia:
-Marcadores de distinto color
-Crayones Pastel
-Acuarelas
-Témperas
-Folios con hojas doble carta
-Plastilina
-Masa
-Arcilla
-Pintura de dedos
-Revistas para recortar
-Tijeras y goma
-Cualquier otro material que invite al niño a crear...
En la medida en que el niño crea una obra, crea también una imagen de su percepción de la realidad, y por lo tanto el manejo que el terapeuta dé a la obra, significa también el manejo del conflicto del niño. Todos los seres humanos somos capaces de crear y transformar, por lo tanto esta terapia exige del terapeuta creer en la capacidad de cada niño, de modificar su propia percepción del conflicto, de crear una obra en donde muestre sus capacidades para enfrentar una realidad que puede en muchos casos resultarle hostil e incluso aterradora.
Es importante que el terapeuta muestre atención en todo lo que el niño refleja, porque es el aspecto no verbal que puede dar mucha más información.
Cuando el niño retrocede, recuerda, recupera, renueva y refuerza algo que tuvo de bebé y que se muestra perdido; irán despertando sus sentidos, que comienza a despertar, a conocer su cuerpo, a reconocer, aceptar y expresar sus sentimientos perdidos. Aprendiendo a hacer elecciones y verbalizaciones sobre sus deseos, necesidades, pensamientos e ideas. Lo que ayudará a construir el sentido del yo del niño, reforzando las funciones de contacto y renovando su propio contacto con los sentidos, cuerpo, sentimientos y el intelecto.
Al trabajar con niño se necesitan ciertos fundamentos, cómo gustar de ellos, establecer una relación de aceptación y confianza; saber algo de cómo se desarrollan, crecen y aprenden y comprenden los problemas importantes que corresponden a cada nivel de edad. Para complementar esto el terapeuta debería tener la capacidad de ser directo sin ser intrusivo, ser moderado y benévolo sin ser demasiado pasivo y no guiador.
Existen otros aspectos que deben ser tomados en cuenta, cómo el funcionamiento de los sistemas familiares, influencia de los ambientes del niño, cómo el hogar, la escuela y otras instituciones en las que pudiera estar involucrado. Incluso familiarizarse con las expectativas culturales puestas en el niño. "Cada niño es una persona única, digna y acreedora de derechos humanos". Aún así siendo niños se debe ser honrado y franco con ellos; permitiéndose uno mismo que salga el niño expresivo y juguetón que todos llevamos dentro.
La terapia Gestalt deja un aprendizaje, no sólo para los que trabajan con ella, sino también para todas las personas que se adentraran a conocerla: "No somos dueños de la realidad, más sí de la forma que la percibimos hoy. Por ello, podemos decir que todo ser humano tiene la capacidad de cambiar un conflicto, en la medida que cambia su percepción del mismo".
Bibliografía: Oaklander, V. (1992). Ventanas a nuestros niños, Terapia gestáltica para niños y adolescentes. Chile: Cuatro Vientos.
Existen técnicas específicas para ayudar que los niños puedan expresar sus sentimientos; esto puede ser a través del uso de dibujo y pinturas. En donde el niño niño se encuentre con su propio cuerpo. Ayudándolo a que experimente cómo se siente y cómo vive cada aspecto.
En esta terapia, especialmente cuando se trabaja con niños, cualquier sesión es el espacio idóneo para que se dé una fusión entre lo que sucede dentro del terapeuta y el niño. A través de distintos materiales manipulativos, el niño es capaz de estructurar su mundo interior de una manera en que le sea fácil identificar y manipular sus conflictos internos.
También implica del terapeuta, paciencia y capacidad de dejar al niño libre en la actividad de expresarse a través del arte. Se espera que el terapeuta no intente guiar al niño en su tarea, sino indague en lo que la misma significó para él.
Para que cada sesión tenga cierta evolución, podemos tomar en cuenta 14 pasos o recomendaciones que Violet Oklander propuso:
1. Hacer que el niño comparta su experiencia de dibujar, sus sentimientos y su trabajo continúo. Esto es una forma en que pueda compartir su yo.
2. Ayudar al niño a que comente su dibujo mismo, describiéndolo a su manera.
3. Estimular al niño a autodescubrirse aún más, pidiendo que se explaye sobre su cuadro. Por medio de la descripción y representación de sus objetos, personas, figuras y colores.
4. Se le pedirá al niño que describa el cuadro como si éste fuera él, usando la palabra "YO": "Yo soy el sol y brindo calor a todos los que lo necesitan".
5. Debe escogerse algo en específico dentro del cuadro para que el niño se identifique con ello; "Sé la nube y describirte con la mayor cantidad de detalles".
6. Hacer preguntas al niño, para ayudar en el proceso ¿Qué es lo que haces? ¿Quién te usa? entre otras; Ayudando al niño a meterse en el dibujo y abrirse a las posibilidades de existir, funcionar y relacionar.
7. Concentrar la atención y agudizar su toma de conciencia mediante el énfasis y la exageración de una o más partes con un fragmento en específico, especialmente si hay energía y entusiasmo en el terapeuta y el niño.
8. Hacer que el niño entable un diálogo entre dos partes de su cuadro o entre dos puntos de contacto u opuestos.
9. Estimular al niño para que ponga atención a los colores. Dando sugerencias para un dibujo mientras el niño está con los ojos cerrados, se le dirá ¿Qué colores vas a usar? ¿Qué significado das a los colores oscuros? ¿a los brillantes? ¿Vas a usar colores brillantes u opacos? etc. Esto con el fin de que el niño esté consciente de lo que hizo, incluso si no quiere hablar de ello.
10. Prestar atención a las claves en el tono de voz, postura, expresión facial y corporal, respiración y silencio del niño. El silencio puede significar, censura, pensamiento, remembranza, represión, angustia, miedo o conciencia de algo.
11. Trabajar la identificación, ayudando al niño a "reconocer" lo que se ha dicho sobre el cuadro o parte del él. Preguntando sobre cómo se siente, si alguna vez lo ha hecho; todo esto con suavidad, para que el niño lo sienta intrusivo.
12. Es importante que se trabaje sobre las situaciones del niño y no sobre el dibujo, esto podría guiarse hacia, sí esto encaja en su vida.
13. La atención a las partes faltantes o espacios vacíos en los cuadros es muy importante, por lo que no deben dejarse de lado.
14. Permanecer en el flujo de primer plano del niño o prestar atención al propio frente, en dónde se encuentra interés, entusiasmo y energía.
Cabe destacar que esta terapia, se basa en la creación de una obra de arte que puede ir desde un dibujo, hasta una poesía u obra con títeres. Por lo tanto el terapeuta que trabaja este tipo de terapia debe equiparse con todos aquellos materiales que pudieran desencadenar la creatividad del niño, y con ello desenmarcar conflictos inconscientes del mismo. A continuación se presenta una lista de posibles materiales a utilizar en este tipo de terapia:
-Marcadores de distinto color
-Crayones Pastel
-Acuarelas
-Témperas
-Folios con hojas doble carta
-Plastilina
-Masa
-Arcilla
-Pintura de dedos
-Revistas para recortar
-Tijeras y goma
-Cualquier otro material que invite al niño a crear...
En la medida en que el niño crea una obra, crea también una imagen de su percepción de la realidad, y por lo tanto el manejo que el terapeuta dé a la obra, significa también el manejo del conflicto del niño. Todos los seres humanos somos capaces de crear y transformar, por lo tanto esta terapia exige del terapeuta creer en la capacidad de cada niño, de modificar su propia percepción del conflicto, de crear una obra en donde muestre sus capacidades para enfrentar una realidad que puede en muchos casos resultarle hostil e incluso aterradora.
Por lo que también es importante tomar en cuenta y trabajar primero lo que es fácil y cómodo para el niño, para que sea más fácil luego exponer sus lugares difíciles e incómodos.
Es importante que el terapeuta muestre atención en todo lo que el niño refleja, porque es el aspecto no verbal que puede dar mucha más información.
Cuando el niño retrocede, recuerda, recupera, renueva y refuerza algo que tuvo de bebé y que se muestra perdido; irán despertando sus sentidos, que comienza a despertar, a conocer su cuerpo, a reconocer, aceptar y expresar sus sentimientos perdidos. Aprendiendo a hacer elecciones y verbalizaciones sobre sus deseos, necesidades, pensamientos e ideas. Lo que ayudará a construir el sentido del yo del niño, reforzando las funciones de contacto y renovando su propio contacto con los sentidos, cuerpo, sentimientos y el intelecto.
Al trabajar con niño se necesitan ciertos fundamentos, cómo gustar de ellos, establecer una relación de aceptación y confianza; saber algo de cómo se desarrollan, crecen y aprenden y comprenden los problemas importantes que corresponden a cada nivel de edad. Para complementar esto el terapeuta debería tener la capacidad de ser directo sin ser intrusivo, ser moderado y benévolo sin ser demasiado pasivo y no guiador.
Existen otros aspectos que deben ser tomados en cuenta, cómo el funcionamiento de los sistemas familiares, influencia de los ambientes del niño, cómo el hogar, la escuela y otras instituciones en las que pudiera estar involucrado. Incluso familiarizarse con las expectativas culturales puestas en el niño. "Cada niño es una persona única, digna y acreedora de derechos humanos". Aún así siendo niños se debe ser honrado y franco con ellos; permitiéndose uno mismo que salga el niño expresivo y juguetón que todos llevamos dentro.
La terapia Gestalt deja un aprendizaje, no sólo para los que trabajan con ella, sino también para todas las personas que se adentraran a conocerla: "No somos dueños de la realidad, más sí de la forma que la percibimos hoy. Por ello, podemos decir que todo ser humano tiene la capacidad de cambiar un conflicto, en la medida que cambia su percepción del mismo".
Bibliografía: Oaklander, V. (1992). Ventanas a nuestros niños, Terapia gestáltica para niños y adolescentes. Chile: Cuatro Vientos.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
El juego de "Sentirse Bien- Sentirse Mal"
Éste es una técnica que ayuda a fortalecer los vínculos y el apego del niño con sus figuras de cuidado. Ayuda a la comnicación y en especial es usado con padres e hijos adoptivos. Utiliza la comunicón y el apego afectivo como los principales objetivos. Se combina con terapia de juego, terapia familiar, la teoría del apego y la resolución de conflictos.
Ésta técnica ayuda a que se fortalezcan los lazos y que existan una relación afectiva estable y fortalecida. Tiene 6 objetivos específicos, que se mencionan a continuación:
1. Que aprendan a identificar los estados afectivos positivos y negativos.
2. Relaiconar sentimientos con situaciones de la propia vida.
3. Que la figura paterna aprenda los sentimientos negativos de forma sensible y de apoyo. Transformando la manera en la que se recibe aceptación y comprensión.
4. Ambos deben aprender a tulizar una estrategia para solucionar los problemas.
5. Aprenderán a ser participativos en interacciones sociales que se disfrutan de manera mutuo.
6. El niño será capaz de encauzar y translaborar traumas o conflictos del pasado.
Este juego consiste en tres componente:
a. Conversación: se refiere al hecho de hablar sobre sus problemas y sentimientos, con un formato semiestructurado.
b. Juego diádico: participan juntos en alguna actividad, padre e hijo, mediados por el psicólogo.
c. Juego Libre: el niño participa dentro del juego libre.
Información Obtenida de copias de texto de la clase de Pisocterpia Infantil
Ésta técnica ayuda a que se fortalezcan los lazos y que existan una relación afectiva estable y fortalecida. Tiene 6 objetivos específicos, que se mencionan a continuación:
1. Que aprendan a identificar los estados afectivos positivos y negativos.
2. Relaiconar sentimientos con situaciones de la propia vida.
3. Que la figura paterna aprenda los sentimientos negativos de forma sensible y de apoyo. Transformando la manera en la que se recibe aceptación y comprensión.
4. Ambos deben aprender a tulizar una estrategia para solucionar los problemas.
5. Aprenderán a ser participativos en interacciones sociales que se disfrutan de manera mutuo.
6. El niño será capaz de encauzar y translaborar traumas o conflictos del pasado.
Este juego consiste en tres componente:
a. Conversación: se refiere al hecho de hablar sobre sus problemas y sentimientos, con un formato semiestructurado.
b. Juego diádico: participan juntos en alguna actividad, padre e hijo, mediados por el psicólogo.
c. Juego Libre: el niño participa dentro del juego libre.
Información Obtenida de copias de texto de la clase de Pisocterpia Infantil
lunes, 26 de septiembre de 2011
Dinámica de Método Erica
Dinámica de la evaluación
Se realizan 3 sesiones en dónde se evalúa al niño, al crear su mundo en los cajones de arena. Cada sesión dura máximo 45 minutos, en dónde el niño debe ser preparado cuando la sesión este por terminar; se le avisa cuando faltan aproximadamente 5 minutos.
Al finalizar la observación, el evaluador debe proceder a preguntar al niño sobre la construcción que realizó, cuidadosamente y no directiva.
Cada sesión se relaciona con las otras, en relación al tiempo y la información proporcionada. Las tres sesiones se ven como la oportunidad en que el niño y el evaluador tienen una sesión de comienzo, una fase intermedia y una de conclusión.
1. Selección y tratamiento de la arena
2. Número de juguetes y categorías que se utilizan
3. Nivel de desarrollo dentro del juego de la arena
4. Cambios y correcciones
5. Límites de Tiempo
6. Niveles de Composición
La tipología de los niveles de composición son los siguientes:
b. Clasificación
c. Configuración
d. Categorización simple
e. Yuxtaposición
f. Agrupación convencional
g. Escena significativa
h. Composición atípica
i. Agrupamientos extraños
j. Mundo cerrado
k. Registro
En el Método Erica encontramos un término importante “Latencia de respuesta”, este se refiere a la cantidad que transcurre entre las instrucciones que proporciona el terapeuta y el momento en que el niño comienza a colocar los objetos en la arena. Generalmente es el tiempo en dónde el niño analiza los materiales disponibles y los selecciona.
Función del terapeuta
Debe sentarse en un sitio que le permita observar y registrar la conducta del niño, sin entrometerse con el juego que está desarrollando.
Debe adoptar la función de observador activo, intentando ser empático y estar disponible; pero sin hacer comentario alguno acerca de interpretar el juego.
Se observa de manera no directiva, siendo el terapeuta neutral y pasivo; mostrándole interés y apoyo a lo que el niño hace.
El evaluador no realiza PREGUNTAS O SUGERENCIAS, debe hacer sentir al niño libre para expresar pensamientos y sentimientos a través de la arena y los juguetes. Centrándose el método más en los juguetes, que en la relación.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Método Erica
Se desarrolló en la Fundación de Estocolmo, Suecia, alrededor de los años 49. Es un tipo de evaluación que utiliza arena y juguetes de manera estandarizada. Se combinan dos elementos que son de vital importancia:
-Observación Estructurada
-Intuición Clínica
Se utiliza una Prueba Mundial que estudia como los niños de diferentes edades construyen su mundo de juego.
Se obtuvo un hallazgo en el que se mostró que los niños respondían a la tarea de crear mundos dentro del cajón de arena, los cuales eran muy personales y por lo común describían la situación del niño de una manera significativa, descriptiva y creativa.
El método Erica se utiliza como un procedimiento efectivo para comunicarse con los niños. Puede ser aplicable efectivamente a niños de 3 a 12 años, ya que se evalúan los aspectos no verbales, que son más eficaces al momento de la comunicación.
En muchas ocasiones se han utilizado en escuelas de niños sordos, debido a que los juguetes y la caja de arena, les proporcionan una oportunidad para proyectar sus sentimientos y revelar sus experiencias de una manera no amenazante y segura.
Para la evaluación del Método Erica se necesitan 360 juguetes en miniatura, los cuales se dividen en 10 categorías:
1. Soldados, vaqueros e indios
2. Otras personas
3.Animales Salvajes
4. Animales de una granja
5. Vehículos y transporte
6. Materiales para la guerra
7. Construcciones
8. Verjas
9. Casas y árboles
10. Objetos para interiores
Estas categorías se ordenan en estanterías de 12 divisiones en las cuales, los juguetes se ordenan de pacíficos a agresivos, sobre los ejes verticales; y sobre los horizontales se ordenan si son móviles, activos o estáticos. A los juguetes se agrega un pedazo de arcilla, por si el niño quiere agregar algo que no encuentre entre los juguetes. Se cuenta también con un conjunto de figuras que las conforman cinco integrantes, las cuales el niño pueda identificarlas en orden de nacimiento. Las figuras como profesionistas, abuelos, reyes y reinas, ángeles, brujas y un lobo pequeño, son vitales también.
jueves, 22 de septiembre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
Ensayo "Dibs en busca del Yo", Terapia de Juego
“Dibs en Busca del Yo”
La terapia de juego ha mostrado distintos conceptos a lo largo del tiempo, muchos de ellos han sido erróneos y dan dado otra visión de dicha terapia. Esta terapia significa “alma, espíritu, mente: el principio de la vida emocional y mental, consciente e inconsciente” (Macdonald, 1873). Esta terapia se enfoca en dar una guía y acompañamiento al niño sin agresividad y buscando obtener un niño completo, que involucre todos los aspectos sociales, espirituales, emocionales, físicos y cognoscitivos, es eficaz y se emplea en niños de 4 a 12 años.El juego ayudará al niño a que pueda tener un mejor desarrollo de sus habilidades físicas, que descubra su “Yo” y su “No Yo”, ayuda a la capacidad de entender relaciones, experimentar e identificar emociones, practicar roles, explorar situaciones, aprender, relajarse y divertirse. Es muy significativa al referirse en representar los aspectos problemáticos; ya que el juego es lenguaje principal de los niños, de forma simbólica, en el cual muestra sus sentimientos y problemas máximos. De esta forma el adulto, en este caso el terapeuta, le resulta más fácil entender al niño en su mundo, por medio de la observación en el juego y las actividades que se realicen. Dentro de la terapia de juego se mencionan cuatro etapas, en las que vemos como el niño avanza, dándonos más apertura a tener un mejor resultado; como primer aspecto es importante que el niño recorra todo el lugar, que conozca que hay y busque cierto sentido de pertenencia, luego se da una etapa formativa en donde comienza a surgir un foco de atención en el niño. En la tercera etapa se da un período de ambivalencia y por último se da una aproximación más realista hacia la vida del niño, brindándole así visiones amplias que pueden ayudarlo a guiarse mejor.
Esta terapia es mejor empleada en niños con problemas conductuales, emocionales o de ambos tipos, niños maltratados o traumados que están en búsqueda de su “Yo” como en el caso de Dibs. Para que un niño pueda acudir a esta terapia no se necesita de una evaluación clínica inicial, pero es crucial elaborar un informe completo y preciso que incluya los antecedentes sociales y problemas actuales que el niño presente. De igual forma es importante que el terapeuta no se forme evaluaciones rígidas sobre el estado del niño, deberá familiarizarse con las normas de juego respecto a las diferentes edades y etapas del niño.

Mostraba poca tolerancia a la frustración y una actitud muy derrotista y triste. En algunas ocasiones cuando se aventuraba a moverse de su silla exploraba atado a cataduras totalmente infantiles y regresivas, ya que la exploración era realizada mediante el gateo o se chupaba el dedo y mordía el costado de su mano. Pronto al ser observado se mostraba torvo y reacio a mostrar contacto inclusive de tipo visual con cualquier otro ser humano.
El mayor desafío era presentado a las maestras, debido a que en ciertas ocasiones Dibs parecía poseer una inteligencia superior, ya que en pocas pero presentes ocasiones era capaz de realizar tareas bastante difíciles, efectivamente y en poco tiempo lo que dificultaba lograr un diagnóstico o encasillarlo en alguna categoría de conducta, ya que por estas apariciones fugaces de progreso su conducta era considerada: Totalmente dispareja y disforme. Así mismo de los aspectos más dañinos para su autoimagen, era la despersonalización que este mostraba inclusive al momento de referirse a él mismo en tercera persona. Rendimiento escaso y variante en el área escolar.
Al finalizar la terapia de juego Dibs mostraba innumerables cambios de un valor inestimable en su conducta, pero sobre todo en su estabilidad emocional y autoestima. Dentro de algunos de los progresos más importantes podemos mencionar: conciencia de su self, capacidad desarrollada magnamente de insight y autoexploración, fortalecimiento del yo, estabilidad intra-psíquica y emocional conseguida a través del amor propio y el perdón. Integración de la propia personalidad, asertividad en la comunicación, potencialización de los talentos y habilidades propias, autoconfianza y confianza en los otros, interacción positiva, desempeño y adaptación escolar apropiada, desarrollo de herramientas necesarias para afrontar problemas y solucionarlos en la vida cotidiana, apropiación de su membresía como parte importante de su familia. Entre otros también podemos mencionar la autovaloración y fortaleza emocional desarrollada mediante el compromiso consigo mismo, libertad de la expresión del self y el yo e independencia. Así mismo indicadores de progreso presentes como: la asimilación de aspectos que consideraba indeseables en la personalidad como propios, tolerancia a la frustración, ubicación de la vida en la etapa actual de las vivencias, conducta progresiva dirigida a la auto-regulación psíquica, comprensión de los acontecimientos de la vida y el reconocimiento de que el sufrimiento es una parte esencial en la experiencia humana. Desarrollo de la espiritualidad y la atribución de un propósito a la propia existencia. Reconocimiento de que el pasado tiene su lugar en el tiempo anterior y no se repite constantemente y ubicación de su enfoque de existencia al momento actual.En la terapia centrada en el niño, especialmente en la terapia de juego no directiva, el papel del terapeuta resulta trascendental. Si bien el terapeuta debe ser no directivo, esto no implica tener un rol pasivo. Por el contrario, el terapeuta debe ser capaz de hacer las intervenciones que el niño le solicite, y utilizar abiertamente el reflejo durante la sesión, de manera que se haga consiente al niño de su propio juego. En este aspecto la terapeuta de Dibs fue un ejemplo claro del rol que el terapeuta debe tener en la terapia de juego no directiva. Fueron evidentes las constantes intervenciones de la terapeuta donde utilizaba el reflejo en búsqueda de una reacción en el paciente. Sin embargo, también se observó que cuando no obtuvo la respuesta que esperaba del niño, se mantuvo paciente y tuvo total aceptación a las respuestas del paciente.
En todo momento, la actitud de la terapeuta hacia Dibs fue siempre abierta y de aceptación, incluso en el inicio del proceso terapéutico, cuando el niño se mostraba cerrado y agresivo, la terapeuta no desespero y permitió que la terapia siguiera su curso. Es importante que no se intente cambiar al niño, sino que sea el mismo, quien a través del descubrimiento de su propia persona y sus necesidades, quien establezca lo que le molesta y desea modificar. Pero para ello, es necesario que el terapeuta mantenga la paciencia y que crea en la capacidad de su paciente en cambiar, tal como lo hizo Miss A.
Otra característica trascendental del terapeuta en este tipo de terapia, es gustar y apreciar el juego, así como interesarse en el mundo de los niños. En este caso la terapeuta parecía estar profundamente interesada por lo que Dibs reflejaba en su juego. Este interés le permitió observar con atención aquellos aspectos que consideraba relevantes en el juego de Dibs, así como los que consideraba tenían gran significado afectivo con el niño. Además permitió que el niño sintiera el interés que reflejaba en sí lo que favoreció la relación terapéutica.Este aspecto nos lleva a otra importante característica que debe poseer este tipo de terapeutas: la capacidad de observación, especialmente de aquellos cambios en la conducta y lenguaje de los niños, y en las reacciones emocionales del mismo. Durante el relato se observa como la terapeuta apunta varios aspectos del juego de Dibs, esto refleja la capacidad de observación de la misma, y el interés colocado en el caso.
Cabe notar que además la terapeuta tuvo interés en todas las áreas de la vida del paciente. Así, no obtuvo únicamente retroalimentación de parte de los padres y el niño, sino también buscó apoyo en el colegio. Esto le dio la oportunidad de conocer más ampliamente al niño y detectar los pequeños cambios durante el proceso. Además ésta es una característica que favorece el trabajo de cualquier terapeuta al permitirle identificarse más con el paciente y trabajar a favor de su desarrollo en todas las áreas de su vida.
En muchos momentos, mientras se seguía la lectura, parecía como si las intervenciones del niño esperaran una respuesta del terapeuta, sin embargo, la terapeuta, prudente de ello, tuvo esmero en no realizar juicios ni sugerencias sobre el juego del niño. Esta es una característica básica del terapeuta en este enfoque. Se parte de la idea de que es el paciente quien va construyendo la terapia, por lo tanto cualquier intervención que insinuara una respuesta adecuada, podría entorpecer el proceso. Causa admiración como la terapeuta de Dibs, fue capaz de separar sus valores y creencias personales, de sus intervenciones en el proceso de Dibs.Otro aspecto importante de resaltar es la calidad afectiva del terapeuta. Durante la lectura se hizo notable que si bien la terapeuta era cariñosa en su trato, no se valió de caricias físicas ni lenguaje exagerado para formar el vínculo emocional con el niño. No fue sino en la capacidad del terapeuta de dar libertad al niño, en la que se fundó la relación terapéutica.
Por último, debe resaltarse la capacidad de la terapeuta para atender a las inquietudes de los padres. Es una característica de la terapia de juego no directiva, que el terapeuta se abstenga de dar detalles de proceso terapéutico a los padres, esto porque los mismos pueden mantener ansiedad acerca del proceso, y los detalles pueden generar fantasías en cuanto a los resultados del mismo. Por otro lado, el niño, como paciente tiene derecho a la confidencialidad, y sólo se revela aquello que puede ser favorecedor para su desarrollo. En el caso de la terapeuta de Dibs, la misma no solo tuvo que lidiar con las ansiedades de los padres, especialmente de la madre, sino que fue capaz de guiarlos a que revelaran datos importantes sobre la historia del niño que ayudaron a la terapeuta a hacer intervenciones más certeras y de mayor beneficio al proceso del niño.
En conclusión coincidimos en que el papel de la terapeuta en el proceso terapéutico de Dibs, no sólo fue adecuado, sino además trascendental en el mismo, permitiéndole sentirse libre en la misma y avanzar en el descubrimiento de sí mismo hacia una vivencia de su vida mucho más sana y feliz.
Los factores que contribuyeron al éxito del proceso terapéutico de Dibs, fueron diversos. Sin embargo, este caso es la muestra de que cuando existe un compromiso real de parte del terapeuta con el paciente y con el modelo que persigue, es posible que el cambio se dé de manera espontánea y más favorecedora al paciente, e indirectamente a los que le rodean.
Referencia Bibliografica: Axline, V. (1964). Dibs, en busca del yo. México: Editorial Diana
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